
En su más reciente libro, El poder y el delirio, el historiador Enrique Krauze ofrece un panorama de los peligros que enfrenta la democracia en nuestro continente a partir de los intentos de perpetuarse en el poder del presidente venezolano Hugo Chávez; sin embargo, advierte que resulta igual de peligroso buscar la reelección en cualquier país, como sucede en el caso de Colombia.
“Tengo admiración por lo que (Álvaro) Uribe ha hecho y pienso que tenemos mucho que aprender, no sólo a su gobierno, sino a la policía, al ejército, a lo que las fuerzas armadas de este país han hecho con respecto a la guerrilla y el narcotráfico, al modo en que la sociedad ha dejado de tener cualquier relación romántica con respecto a esa criminalidad y la repudia toda.
“Siendo admirable el desempeño de Uribe, es muy negativo para la democracia colombiana el proceso de reelección, no sólo porque deslegitima nuestra crítica a Chávez por el mismo motivo, sino porque empobrece a la sociedad donde eso se da.” Presente en Bogotá para presentar la versión colombiana de su libro, en el marco de la Feria Internacional del Libro, en la que México es país invitado, Enrique Krauze aseguró que cualquier caudillismo, por virtuoso que sea, es negativo para la democracia.
“Es como admitir de antemano que no puede haber nuevos liderazgos que tomen la estafeta. Cuando un país pone su destino en manos de una persona, por más ameritado que sea, creo que está haciendo una dimisión en términos democráticos.” Al referirse a la figura de Hugo Chávez, el director de la revista Letras Libres resaltó que el título del libro no es caprichoso —El poder y el delirio—, pues “el delirio lleva a más delirio, el poder absoluto lleva al delirio.
“Su sueño dorado es Playa Girón: ser el protagonista heroico de Playa Girón, ser el (Fidel) Castro del siglo XXI, pero la historia y Estados Unidos no le van a dar la oportunidad de ser: es una caricatura de Castro. El principal peligro sería Hugo Chávez, en sus palabras, pero “la tendencia histórica del siglo XXI no le favorece.”
La izquierda, la mejor alternativaEn entrevista, Enrique Krauze dijo extrañar los tiempos en los que las corrientes de izquierda y los liberales —en los que se incluye— lograban debatir: días de la hegemonía del PRI, cuando se tenían simpatías y diferencias, “pero debatíamos y nos peleábamos con argumentos, con pasiones.
“Ahora hay una especie de marasmo, de silencio y de mediocridad. Está embebida (la izquierda) demasiado en sí misma, en sus propias querellas, en sus caudillismos y fanatismos, para considerar que la conversación con la vertiente liberal es importante, y es una lástima, porque sigo pensando que para México, la alternativa de izquierda, si hubiera una izquierda liberal y moderna, es la mejor alternativa.
“Lo he dicho muchas veces, pero por los estereotipos que rodean a las personas, en un país que ha perdido mucha sutileza argumentativa, la gente ya opera mediante descalificaciones y no mediante el diálogo que va a los argumentos.”
“Tengo admiración por lo que (Álvaro) Uribe ha hecho y pienso que tenemos mucho que aprender, no sólo a su gobierno, sino a la policía, al ejército, a lo que las fuerzas armadas de este país han hecho con respecto a la guerrilla y el narcotráfico, al modo en que la sociedad ha dejado de tener cualquier relación romántica con respecto a esa criminalidad y la repudia toda.
“Siendo admirable el desempeño de Uribe, es muy negativo para la democracia colombiana el proceso de reelección, no sólo porque deslegitima nuestra crítica a Chávez por el mismo motivo, sino porque empobrece a la sociedad donde eso se da.” Presente en Bogotá para presentar la versión colombiana de su libro, en el marco de la Feria Internacional del Libro, en la que México es país invitado, Enrique Krauze aseguró que cualquier caudillismo, por virtuoso que sea, es negativo para la democracia.
“Es como admitir de antemano que no puede haber nuevos liderazgos que tomen la estafeta. Cuando un país pone su destino en manos de una persona, por más ameritado que sea, creo que está haciendo una dimisión en términos democráticos.” Al referirse a la figura de Hugo Chávez, el director de la revista Letras Libres resaltó que el título del libro no es caprichoso —El poder y el delirio—, pues “el delirio lleva a más delirio, el poder absoluto lleva al delirio.
“Su sueño dorado es Playa Girón: ser el protagonista heroico de Playa Girón, ser el (Fidel) Castro del siglo XXI, pero la historia y Estados Unidos no le van a dar la oportunidad de ser: es una caricatura de Castro. El principal peligro sería Hugo Chávez, en sus palabras, pero “la tendencia histórica del siglo XXI no le favorece.”
La izquierda, la mejor alternativaEn entrevista, Enrique Krauze dijo extrañar los tiempos en los que las corrientes de izquierda y los liberales —en los que se incluye— lograban debatir: días de la hegemonía del PRI, cuando se tenían simpatías y diferencias, “pero debatíamos y nos peleábamos con argumentos, con pasiones.
“Ahora hay una especie de marasmo, de silencio y de mediocridad. Está embebida (la izquierda) demasiado en sí misma, en sus propias querellas, en sus caudillismos y fanatismos, para considerar que la conversación con la vertiente liberal es importante, y es una lástima, porque sigo pensando que para México, la alternativa de izquierda, si hubiera una izquierda liberal y moderna, es la mejor alternativa.
“Lo he dicho muchas veces, pero por los estereotipos que rodean a las personas, en un país que ha perdido mucha sutileza argumentativa, la gente ya opera mediante descalificaciones y no mediante el diálogo que va a los argumentos.”

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