
Como era de esperarse los anuncios del gobernador Francisco José Lourido de cumplir la Ley 617 o de ajuste fiscal y a través de la cual se baja de ESPECIAL a primera categoría al Departamento del Valle del Cauca ha generado todo tipo de reacciones entre los distintos estamentos y en especial entre los seguidores del destituido Juan Carlos Abadía Campo quienes sin el mas mínimo sonrojo han salido a decir que la pérdida de la categoría es responsabilidad del hoy día Vice Presidente de la República Angelino Garzón a quien acusan de haberse abstenido de cumplir con pagos ordenados por mandato legal y de no haber cancelado los dineros que debía el gobierno seccional por diferentes motivaciones.
Lo que no han querido reconocer los amigos de Abadía agrupados en el Partido de Integración Nacional PIN es que el mandatario destituido por su participación en Política, manejó las finanzas del Valle como una tienda de barrio, llenó de burocracia los despachos departamentales y prueba de ello es que a Diciembre de 2009 según datos de la Contraloría los gastos de funcionamiento superaron el 52% , pero lo más crítico es que en Agosto del año en curso y mientras se aferraba a su puesto con todas las argucias jurídicas de sus abogados, esos mismos gastos llegaron a un escandaloso 62%... razón de peso que hoy justifica el cambio de categoría pasando de ESPECIAL a PRIMERA.
El anterior panorama nos lleva a pensar que la Política vallecaucana debe dar un giro y trabajar en la construcción de una propuesta de gobierno que nos lleve hacia la recuperación del liderazgo político, productivo, deportivo y social que nos ubique nuevamente en el sitial de honor que por varias décadas ocupamos.
Como lo señalara acertadamente el parlamentario Heriberto Sanabria Astudillo, ad portas de un nuevo debate electoral, los vallecaucanos debemos revisar el panorama y darnos cuenta que no es momento de improvisar o de seguirle dando cabida a propuestas atractivas desde el marketing político, que ofrecen un cambio total, un nuevo liderazgo, pero que a la postre terminan en lo mismo o peor que antes. El VALLE DEL CAUCA, "el paraíso del sol" o el PAÍS VALLECAUCANO que soñó Humberto González Narvaez tiene que volver por sus fueros y para hacerlo no podemos dejar que nos atrapen los cantos de la sirena que ya se empiezan a entonar desde la Capital del Valle.

No hay comentarios:
Publicar un comentario